En el marco de la jornada conmemorativa a planificarse por el Día Internacional de la Mujer, el ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, recibió a su equipo técnico de la Secretaría de la Mujer, encabezada por Noelia Barros. Además, acompañaron la directora del Observatorio de la Mujer, Paola Griggio; Claudia Sánchez, como parte del equipo de psicólogos del Observatorio; y Walter Mejía, abogado de la institución.
El objetivo desde el Ministerio fue trabajar en políticas públicas relacionadas a actividades de reflexión y sensibilización sobre esta fecha tan importante, haciendo hincapié en la presentación del “Programa Provincial de Prevención de la Violencia de Género en Entornos Digitales”. De este modo, el 8 de marzo será una jornada articulada con diversos actores de la sociedad civil junto a representantes de las distintas áreas locales.
Al respecto, Barros manifestó: “El Ministro nos ha recibido hoy, y además de presentarle un proyecto concreto sobre violencia virtual, pudimos conversar sobre las actividades que venimos preparando para el 8 de Marzo. Resulta muy importante poder seguir trabajando en políticas públicas entendiendo el contexto a nivel nacional en el que nos encantamos, y destacando que en la Provincia se siguen apostando a combatir la violencia de género”.

Para cerrar, Griggio añadió: “Hoy presentamos una iniciativa referida a prevención de violencia en entornos digitales, cuyo objetivo es sensibilizar sobre el tema y acompañar a las víctimas. Desde el Observatorio venimos trabajando en este tipo de proyectos, con la intención de que se visibilicen las realidades que viven muchas mujeres víctimas de violencia de género y miembros de colectivos de diversidades. La violencia virtual son concretas y reales, por lo que debemos trabajan, informar y educar para poder prevenir, articulando con los distintos poderes del Estado”.
Desde el Estado Provincial que encabeza Osvaldo Jaldo destacaron la importancia de acciones de referencia en una fecha tan especial, que se estableció para homenajear a 129 mujeres que murieron en 1908 durante un incendio en la fábrica Cotton de Nueva York, Estados Unidos, luego de que se declararan en huelga con permanencia en su lugar de trabajo por diversos reclamos, y posteriormente fueran encerradas en el edificio por mantener su postura.









