El Hogar de Cristo María de Belén cumplió un año junto a su comunidad

El Hogar de Cristo María de Belén cumplió un año de trabajo junto a la comunidad del barrio Ciudad Jardín, al sur de la capital tucumana, acompañando a jóvenes vulnerables.

El acontecimiento se celebró el sábado con una misa oficiada por el arzobispo de Tucumán, Carlos Sánchez junto al párroco de la parroquia Santísimo Sacramento, el sacerdote Fabián Nieva.

El Hogar cuenta con el acompañamiento del Estado, a través de acciones articuladas con la Secretaría de Prevención y Asistencia de las Adicciones, que conduce Matías Tolosa, quien, junto a la subsecretaria de Atención a Familias con Urgencia Social, Lorena Málaga, asistió al evento.

“Estamos muy contento de poder acompañar un año de vida de este Hogar de Cristo, una institución con la cual la Secretaría y el Ministerio viene llevando a cabo un trabajo articulado”, expresó Tolosa.

El funcionario agregó que “hemos traído en su momento el Centro de Escucha Móvil y estamos dictando talleres para los chicos que concurren día a día”.

Destacó que la articulación permitió que uno de los chicos de la comunidad pudo terminar un curso de formación profesional en el Instituto Salesiano Lorenzo Massa. Entendemos que el trabajo en la prevención de adicciones tiene que ser integral, trabajando con cada uno de los referentes en las comunidades y este Hogar de Cristo es uno de los actores estratégicos y principales de esta comunidad”.

Por su parte, Nieva señaló que “estamos contentos porque hace un año pudimos abrir este Hogar, que quiere ser un espacio que aloja, recibe, acompaña y valora las personas para devolverles su dignidad y para chicos que andaban en la calle, con el riesgo de las adicciones; entonces veíamos como comunidad parroquial que no podíamos ser indiferentes ante la realidad que la teníamos en la esquina, frente de la iglesia o a veces en la vereda misma de la parroquia, entonces la idea era esa que tengan una casa, un lugar de espacio físico con un plato de comida y un baño digno”.

Refirió que “fue una iniciativa que emulamos de los curas villeros de Buenos Aires; en Tucumán tenemos seis Hogares de Cristo, donde no se piden certificados de buena conducta ni de bautismo para que concurran”.

El sacerdote agregó que “un problema tan complejo requiere también del compromiso de muchos actores, no solamente el de la Iglesia porque nos quedamos cortos; entonces contamos con el compromiso del Estado, de los vecinos de la comunidad y de los voluntarios de la parroquia que prestan su tiempo; el hogar está abierto de las 9 de la mañana hasta la 18 de lunes a viernes”.

Finalmente, Nieva dijo que “esto tiene que ser un punto de partida, un signo profético de cómo necesitamos emprender las realidades para dar una respuesta a los desafíos que se nos presenta y abrir el corazón al otro, en el marco de la cultura del encuentro que tanto promueve el Papa Francisco.

Referentes

El encargado de la Mesa de Coordinación del Hogar, Ramón Leguizamón, que “trabajamos en conjunto con organismos como el Ministerio de Desarrollo Social o la Sedronar, para que los chicos tengan una puerta abierta siempre, pueda recibirlos y formar esa familia que queremos”.

Asimismo, César Luna, del mismo espacio, contó que “le brindamos a los chicos distintas actividades talleres de artes manuales, folclore y educación física todo tratando de centrar y poner foco siempre en la persona”.

Tras informar que concurren unos 35 jóvenes a diario, mayores de 18 años, (los más chicos concurren al Hogar de Club Santísimo Sacramento) resaltó que “estamos recibiendo mucho el apoyo del Ministerio de Desarrollo social a través de distintos talleres que vienen a brindar al Hogar”.

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