El turismo comunitario cautiva en Amaicha

Cae la tarde en Amaicha del Valle. El árido camino de Tiu Punco se mimetiza en los contornos montañosos, con colores cambiantes que parecen tomar vida.

La comitiva que encabeza el ministro de Desarrollo Social, Gabriel Yedlin, dejó atrás los vehículos que le permitieron llegar hasta el faldeo e inician la marcha a pie por un sendero arenoso y árido, guiados por Sebastián Pastrana, referente  de la comunidad indígena local, quien explica que conoce el lugar desde muy pequeño, cuando su padre se encargaba de cuidar a las tropillas de caballos salvajes de los cazadores furtivos.

Pastrana es uno de los comuneros que lleva adelante un emprendimiento de turismo social, que recibió el acompañamiento de  la cartera que conduce Yedlin.

En el grupo también están el secretario de Articulación Territorial y Desarrollo Social, Francisco Navarro  y el subsecretario de Economía Social y Solidaria, Miguel Cerviño. Ambas áreas trabajan para fomentar desde el Estado el impulso de estas iniciativas turísticas que promueven, entre otros aspectos, que los visitantes compartan las viviendas de los comuneros y puedan realizar sus mismas tareas, como la confección de vasijas de arcilla para especias, tal como intentó el propio ministro.

“Estamos en Tiu Punco (Puerta del desierto en quechua), que pertenece al territorio comunitario de los Amaichas”, explica Pastrana. El lugar tuvo un impensado pico de fama hace un tiempo, debido a que fue elegido como locación para la filmación de varias escenas de la película “Aballay, el hombre sin miedo”, que fuera seleccionada oportunamente para competir por el Oscar por Argentina.

“En Amaicha se está aplicando el turismo rural comunitario, que es un segmento nuevo dentro del turismo rural; en este caso, los visitantes se incorporan a la actividad diaria de las familias de pueblos originarios”, cuenta el guía, mientras los últimos vestigios de luz solar se ocultan detrás de las enormes montañas.

Pastrana destacó que Desarrollo Social apoyase  a equipar más casas de comuneros, para adaptarlas como hospedaje.

Finalmente, ponderó la caminata de casi una hora por los senderos del lugar. “Caminar nos ayuda a vivenciar el silencio”, cierra para dar paso a la inmensidad profunda del entorno.

“Chibido”           

Tras una hora de marcha, los caminantes retornaron a los vehículos y Pastrana los condujo a visitar a un habitante muy particular. Silvano Aguilar vive junto a un hermano no vidente.

Recibe con entusiasmo a Yedlin y su grupo.  Tiene 75 años, y en su rostro se devela el pasar de los años en un ambiente agreste pero que lo mantiene bien. “Cuando me resfrío preparo mis yuyos o me humedezco con vinagre y amanezco muy bien”, refiere con alegría.

Su casa es muy humilde. Su calidez se potencia cuando invita a los visitantes con mate cocido y pan casero. Todos aceptan el convite.

Cuenta que el presidente que más recuerda fue a Perón, porque ayudaba a su numerosa familia. También mencionó a Cristina Fernández de Kirchner, por cuyas políticas recibió una jubilación, en una suerte de entrevista que Gabi Yedlin le realizó.

Silvano, conocido en la zona como “Chibido”, contó que tiene dos hijos en Río Gallegos a quienes visitó hace algunos años. Sus ojos se empañan cuando Yedlin le ofrece la posibilidad de visitarlos nuevamente.

Para el final de la visita, “Chibido” mostró su faceta artística con la improvisación de coplas, caja en mano. Según refirió Pastrana, participa en las celebraciones de la Pachamama como “Yastay”.

Son apenas las 20.30, pero es noche cerrada en Tío Punco. Es hora de regresar al centro de Amaicha del Valle.

La despedida de “Chibido” con la comitiva es emotiva, pero la hora obliga a retirarse para reponer energías de una tarde muy especial.

En la comuna

Tras un reparador descanso en los hospedajes de los comuneros, Yedlin encabezó esta mañana el acto de entrega de emprendimientos a los desarrolladores turísticos en la Comuna local, junto al comisionado Eduardo Pastrana y visitó emprendimientos de artesanía y de lana.

“Ha sido una experiencia hermosa, en lo personal me gusta estar cerca y uno aprende más cuando está con la gente. Vine muchas veces a los Valles pero nunca había vivido esta experiencia del turismo rural comunitario, es muy recomendable”, destacó Yedlin.

Agregó que “los hospedajes son las casas de los comuneros que han acondicionado sus habitaciones y los turistas comen con las familias comidas típicas del lugar y comparten actividades, en mi caso ayudé a hacer cerámica”.

“Venimos apoyando dentro de las área de Economía Social a un grupo de emprendedores que desarrolla este  tipo de turismo, vinculado al valor agregado de la lana, de los artesanos y me llevo un recuerdo hermoso; esta actividad genera trabajo y es solidaria con la gente”, concluyó Yedlin.

Por su parte, Nieva destacó que “fomentamos el turismo comunitario, esa nueva forma en la que el comunero comparte su vida diaria y es una forma distinta de complementar y generar una interrelación de interculturalidad para conocerse y respetarse mutuamente y desde el gobierno local junto a la Provincia colaboramos para que esos servicios mejoren día a día”.

Los interesados en participar de las potencialidades turísticas que ofrece Amaicha puede contactarse a la página https://comunaamaichadelvalle.wordpress.com/ o en Facebook Dirección de Turismo Amaicha del Valle o al mail direcciondeturismo@gmail.com.

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