El Teatro Alberdi vibró al ritmo de la música popular

En el marco del Julio Cultural, y organizado por la Universidad Nacional de Tucumán, articulado con los Ministerios de Desarrollo Social y Educación, se llevó a cabo en el Teatro Alberdi un concierto de música latinoamericana, con la participación de la orquesta Juan XXIII, que dirige Gabriela Agüero, y la orquesta Rolando “Chivo” Valladares, a cargo de  Rony López. También subieron a escena el coro de San Pablo y el ballet y coro Tahiel Duham de la “Escuelita” de Famaillá.

Entre la gran cantidad de público que se dio cita en el teatro, estuvieron presentes el ministro de Desarrollo Social, Gabriel Yedlin, el coordinador de Políticas para la Inclusión del Ministerio de Educación, Pablo Sosa, la coordinadora de Cultura de la Secretaria de Extensión Universitaria, Claudia Epstein, y el responsable del programa Cultura Viva Comunitaria, Iván Alarcón, entre otras autoridades.

En relación a la actividad, Epstein expresó: “Trabajamos con mucha dedicación, responsabilidad y esfuerzo junto a distintas áreas de la Universidad y organismos del Estado, promoviendo este tipo de experiencias, que transmiten a través de la música nuestro patrimonio cultural e impulsan espacios de sociabilización sano y recreativo para los jóvenes. Nuestros barrios están llenos de cultura y esta es una oportunidad de mostrarle a la gente de lo que son capaces nuestros chicos”.

A su turno, Sosa añadió: “Desde Educación siempre acompañamos este tipo de iniciativas, y nos enorgullece trabajar junto a una Universidad que está abierta al pueblo. Además, nuestro Ministerio trabaja en todas sus áreas por la inclusión educativa, y en este caso particular lo hacemos a través del arte y la música, con coros y orquestas juveniles, que hoy están exponiendo en este emblemático teatro todo lo aprendido en las escuelas y en los barrios”.

Además, Alarcón agregó: “Este es el cuarto año, desde que se creó el programa en el 2015, que acompañamos el Julio Cultural, lo que nos llena de satisfacción. Estas orquestas populares contribuyen para que los chicos puedan llegar a espacios tradicionales de la Universidad, puedan salir de sus barrios a mostrar su arte y compartir momentos únicos con otros jóvenes. Quiero destacar el trabajo mancomunado entre la UNT y los Ministerios de Desarrollo Social y Educación, y agradecer toda la onda y energía que le ponen los chicos”.

Por su parte, Agüero manifestó: “De este encuentro musical, que incluye coros, danzas y ritmos latinoamericanas, están participando 150 artistas de diferentes organizaciones sociales, cuyas edades van desde los 5 a los 70 años. Este tipo de encuentros sirve para que los chicos puedan compartir junto a otros un momento ameno, pero además mostrar su trabajo y revalorizar la identidad y los lazos culturales y artísticos”.

Para finalizar, López destacó: “Estamos muy contentos de participar de este encuentro en el marco del Julio Cultural, y compartir el entusiasmo que tienen los chicos con la gran cantidad de público que se dio cita en este maravilloso teatro. Además, esta es una excelente oportunidad de mostrar lo que los jóvenes vienen aprendiendo desde hace muchos años, y también les permite sumar experiencias junto a otras agrupaciones similares que trabajan por la inclusión social a través de la expresión artística”.

Este tipo de orquestas de música, danzas y coros populares, integrada por niños y jóvenes de toda la provincia, en su mayoría en situación de vulnerabilidad, desarrollan una labor fundamental como núcleo de formación y contención social, en la que los integrantes aprenden no sólo a tocar un instrumento e incorporan el lenguaje de la música, sino también a valorar la disciplina y el valor del trabajo colectivo.

Testimonios de los protagonistas
Francisco Sierra, de la orquesta Valladares, declaró: “Estamos muy contentos y entusiasmados de poder tocar hoy para tanta gente. Estoy en la orquesta hace un año y dos meses, toco la flauta dulce y quiero seguir participando de este tipo de conciertos, ya que es muy lindo poder mostrar lo que hacemos”.

Daniela Racedo, también de la orquesta Valladares, finalizó: “Además de poder presentarnos en un teatro tan prestigioso como el Alberdi, lo que más disfruto es poder tocar con otra orquesta y compartir junto a ellos el escenario. Esto representa una experiencia muy enriquecedora y además es muy lindo y nos llena de orgullo poder mostrarles a nuestras familias y al público lo que aprendimos”.

 

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