Desarrollo Social acompañó a alumnos que estudiaron en el Colegio Rogacionista de Formación Profesional

El Colegio Rogacionista de Formación Profesional Obispo Colombres, culminó su ciclo lectivo con un acto desarrollado en el local escolar y que contó con la presencia del Secretario de Prevención y Asistencia de las Adicciones del Ministerio de Desarrollo Social, Matías Tolosa y el director del establecimiento, Sebastián Bustos, además de alumnos, docentes, sacerdotes de la congregación y familiares.

Durante el encuentro, se entregaron certificados a los alumnos que participaron en los distintos talleres de capacitación y hubo muestras de lo aprendido y una performance de danzas folclóricas a cargo de los alumnos.

La institución articula con la cartera que conduce Gabriel Yedlin, para ayudar a un grupo de jóvenes de La Costanera que se capacitaron en la institución.

Al respecto, Tolosa afirmó: “Con esta institución, el Ministerio trabaja para generar oportunidades, entendemos que la capacitación y la adquisición de herramientas por parte de los jóvenes se generan oportunidades y hoy hemos visto la potencialidad que tiene el trabajo articulado entre el Estado y distintas organizaciones como Caritas, que confirma que la estrategia tiene que ser un trabajo entre todos, porque una sociedad más justa es más inclusiva”.

En tanto, Bustos indicó que “articulamos con Desarrollo Social desde hace tres años en esta iniciativa que brinda oportunidades a jóvenes y adultos que provienen de La Costanera. El Ministerio proporciona la movilidad y este año algunos fueron becados con la cuota mensual”.

Agregó que “este proyecto abarca a unos 38 alumnos que aprendieron costura, industria, sublimación, en gastronomía, se formaron cocineros y también hubo cursos en madera, carpintería de muebles y de obra fina”.

Enumeró además, que se dictaron cursos de electricidad, electrónica, soldadura, herrería y mecánica del automotor. “Las capacitaciones se complementan con la formación para el trabajo a través de las competencias blandas y sociales, como aprender a hacer un currículum o encarar una entrevista”, explicó Bustos.

Finalmente, Susana González, una joven que terminó el taller de carpintería, manifestó: “Tengo mucha alegría porque lo que aprendí lo puedo volcar para mí y mi familia; ha sido bueno cursar este año porque se integraron más compañeros y logre nuevas herramientas como para poder afrontar el día a día”.

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