El trabajo con pasión y honestidad sustenta el anhelo de progreso

Jueves gris. Las cargadas nubes obstruyen el paso de los rayos del sol y la temperatura continúa en precipitado descenso. Otro día crudo de invierno en Tucumán.

Apenas pasó el horario del almuerzo, y Jorge Domingo González ya espera en la puerta de su casa del barrio San Francisco, mate amargo humeante en mano. El horario acordado se acerca. Se nota visiblemente entusiasmado, aunque nervioso, pero intenta disimularlo con una amplia sonrisa. Tras unos minutos, Jorge comienza a narrar su vida.

Está casado con Mercedes desde hace 12 años, con quien tiene tres hijos, Priscila, Ismael y Karem. De sus orígenes, cuenta que proviene de una familia humilde y hacendosa, compuesta por sus padres y dos hermanos. Nació hace 41 años en el Manantial, donde pasó junto a amigos una infancia sana y alegre, entre remontada de barrilete, juegos con bollillas y atrapantes partidos de fútbol con pelota de trapo en el “potrero” del barrio.

“Siempre guardaré esos recuerdos conmigo”, enfatiza Jorge, y recalca además que aún conserva algunos amigos de esa época, con quienes comparte reuniones de vez en cuando.

Jorge es tapicero y, tras la puerta de ingreso a su hogar, en pasaje La Merced 2148, tiene su pequeño taller. Se inició en el rubro apenas cumplido los 15 años, junto a un tío que tenía una tapicería en Banda del Río Salí. Tras un par de años de aprendizaje, pasó a trabajar en las tapicerías Martín y Amat, en donde permaneció por casi doce años, hasta que sintió la necesidad de independizarse: “Tuve la suerte de poder capacitarme en lugares de mucho prestigio y con grandes maestros del oficio, quienes me enseñaron que de la tapicería se desprenden distintas ramas, ya que no solo se trabaja con muebles, sino también en automotores y en la confección de toldos, entre otras cosas”.

Pero al libro de la vida de Jorge le faltaban algunas páginas importantes que aún no habían sido escritas. Recuerda que una tarde, mientras charlaba con una vecina, se enteró que el gobierno provincial otorgaba créditos para desarrollar proyectos personales: “A raíz de eso, comencé a trabajar bajo un programa de la Banca Popular, del Consorcio de Microcrédito que coordina el Ministerio de Desarrollo Social”.

Su relato continúa sin pausa y, visiblemente emocionado, narra que el acompañamiento estatal fue clave para el crecimiento de su emprendimiento: “A través de Desarrollo Social, pude equipar mi taller. La primera vez me trajeron una máquina de coser de doble arrastre profesional, que todavía funciona a la perfección. Luego, una sierra sensitiva, una morsa y un compresor industrial para poder utilizar herramientas neumáticas. Y en esta última etapa, recibí chapas, perfiles y el aislante, con lo que podré construir el techo completo del nuevo taller en el fondo de mi casa, ya que actualmente utilizo el espacio donde será el living comedor y la sala de estar”.

En su profesión, se especializa en la construcción y restauración de juegos de living, paro también realiza trabajos en sillas, sillones, respaldo de cama, toldos y autos. Está considerado por sus colegas, como uno de los pocos tapiceros en la provincia que conoce todas las facetas de su oficio.

Además, hoy cuenta con un taller equipado, pero no se olvida de sus orígenes: “Comencé con un simple martillo y una bolsita de tachuelas. En ese tiempo, un juego de living me llevaba una semana terminarlo. Hoy, gracias a todas las herramientas con las que cuento, puedo entregarlo en dos o tres días”.

Pero a Jorge aún le queda un proyecto por delante, y es quizás el más importante. Anhela transmitirle el oficio de tapicero a su hijo: “Creo que, además de completar sus estudios, esta sería una herramienta más con la que podría contar en el futuro”.

Comenta que cuando Ismael vuelve de la escuela, luego de merendar y hacer la tarea, lo acompaña en el taller con entusiasmo y ganas de aprender. “Disfruto mucho de pasar tiempo con mi hijo y compartir con él lo que me apasiona hacer”, añade Jorge.

Luego de un lapso, Jorge toma aire y mira a su alrededor. Al mismo tiempo que exhala lentamente, sonríe.

Para terminar, Jorge siente la necesidad de expresar cómo tiene en mente a su futuro taller: “Sueño con un espacio más cómodo. Me lo imagino con las herramientas bien ordenadas, amplios estantes para las telas, carteles de señalización y un matafuego en la pared. Además, me gustaría tener una pequeña oficina al final, con una computadora cargada con los datos de todos mis clientes y conectada a internet para poder mostrar mis productos, que tenga una ventana desde donde pueda ver a mi hijo disfrutar de la tapicería. Hoy es una linda ilusión, aunque sé que si continúo paso a paso podré alcanzar la meta”.

La entrevista culmina y Jorge despide a sus huéspedes del mismo modo como los recibió, con un mate bien caliente y una enorme sonrisa.

Este espacio está destinado a darle voz a los verdaderos protagonistas, porque cada “Historia de Cerca” es diferente, enriquecedora y guarda una enseñanza de vida que merece ser contada y compartida.

Información de Contacto

Los trabajos de Jorge González están garantizados por su trayectoria, prolijidad, responsabilidad, puntualidad y vasta experiencia como tapicero. Sus números de contacto son: 0381-155093230 (celular) y 0381-4395242 (fijo).

Compartir